Narrar en Twitter

¿Hasta dónde es posible narrar en Twitter? Y me estoy refiriendo a ir más allá, en extensión, de la ficción mínima, del microrrelato de 140 caracteres. ¿Es posible desarrollar una narración de cierta extensión en Twitter de un modo apropiado?

Hasta ayer mi respuesta hubiera sido negativa. No conocía más que algunas “novelas en Twitter” que consisten en, sin más, ir twitteando sucesiva y secuencialmente el contenido de una novela dividido en fragmentos de 140 caracteres. Lo cierto es que no me habían parecido muy interesantes. Pero ayer (al menos ayer fue cuando yo lo advertí) el tutilimundi en Twitter (¿el tutilitwitter?, ¿el twittilimundi?) enlazaba a la cuenta de Ignacio Castiella. Hoy es noticia en la web de El País. Éste es el tweet original que ha provocado este pequeño cataclismo:


No tenéis más que visitar @icastiellas para leer toda la narración (117 tweets).

No voy a entrar en si es o no literatura. Resumiendo, se trata de una pequeña narración con la que el autor trata de dar pábulo a su CV, de encontrar trabajo como publicitario. Ahora bien, como narración en Twitter es realmente ingeniosa y eficaz. Mucho más allá de la “tweetnovela”. Emplea recursos que yo no había visto, como:

  • El uso consciente del timeline completo como formato narrativo (lo que ha debido obligarle a tuitear su historia invertida, de fin a principio).
  • El empleo de otras cuentas de Twitter “propias” (del autor) para dar voz a personajes dentro de la narración, insertos a través de retweets (en este caso un único personaje que es además un alter-ego del autor/narrador).
  • La inclusión de retweets de cuentas “ajenas” al autor a modo de citas, lecturas o personajes que el autor/narrador incluye en su relato.

Y seguramente otros que se me escapan.

Me ha llamado poderosamente la atención esta manera de narrar a través de Twitter, y me encantaría hacer el experimento. Pero hace años que no escribo ningún relato. En fin, quizá algún relato antiguo pueda hacer el servicio. Quizá vuelva la musa. Quizá nos lleve el viento al infinito.

Drabble

Un drabble es un microrrelato de exactamente cien palabras (he hallado opiniones encontradas sobre si esta extensión incluye o no el título). He descubierto el concepto en el veterano blog de Daurmith. No es un formato precisamente nuevo, pero nunca me había tropezado con él (en cualquier caso a estas alturas tampoco me hacen falta mayores pruebas del hecho de que estoy gagá). El caso es que me ha llamado mucho la atención. Indagando (vulgo googleando) un poco he encontrado hasta una suerte de red social dedicada a compartir drabbles, drablr.com (en inglés, obviously). Hay también una derivación del concepto denominada 55 Fiction, microficciones de cincuenta y cinco palabras cabales. Se han publicado antologías que congregan a autores como Brian Aldiss, Gene Wolfe o el propio Asimov.

Me parece un formato divertido en su voluntaria restricción, proclive al juego compartido, al certamen, a la recopilación. Así que ya tengo un pequepropósito para este 2015: escribir perpetrar algún drabble. ¿Alguien se anima?

P.S. 16/01/2015: Ignacio J. Borraz me chiva una web en castellano dedicada a la publicación de microrrelatos de cincuenta palabras: cincuentapalabras.com. Alberga la friolera de más de mil doscientos micros publicados.

6tory, relatos de 160 palabras

Creo que no conocía ningún servicio web pensado específicamente para escritores de microrrelatos —quien dice microrrelatos también dice haikus, pequeños poemas, sonetos, recetas… cualquier microtexto (para más pormenores, véase ‘6tory, el manifiesto’)—. En este sentido, 6tory ha supuesto una sorpresa muy grata. Se trata de una aplicación pensada para compartir textos que en ningún caso podrán pasar de 160 palabras

6tory

El funcionamiento comparte modelo con las aplicaciones de microblogging: un timeline o cronología en la que vamos viendo nuestras entradas y las de las personas a las que seguimos (contactos). Incluso con la posibilidad de marcar favoritos y redifundir. Como novedad importante, la posibilidad de comentar los relatos ajenos y recibir comentarios en los propios. También un contador de las visitas a cada microrrelato. Ésta es mi cronología en 6tory ahora mismo:

Mi cronología en 6tory.com

Los relatos propios (y los que hayamos redifundido) quedan agrupados en una URL del tipo http://6tory.com/tunombredeusuario. Mis dos experimentos están disponibles, por ejemplo, en http://www.6tory.com/iulius

En la trastienda, un interfaz de edición muy sencillo (si bien admite, otro añadido a las aplicaciones de microblogging, gestión de etiquetas) desde el crear y editar nuestros microrrelatos y la posibilidad de edición de nuestro pequeño perfil.

6tory. Interfaz de edición

6tory, gestión de perfil

El aspecto general es bastante minimalista, centrado en la presentación correcta de los textos y en la legibilidad.

Sospecho que debe llevar poco tiempo en funcionamiento, pues ahora mismo lo que más parece hacerle falta es comunidad, usuarios.

Os confieso que llevo mucho tiempo sin escribir más que tweets, así que esta aplicación me motiva. Pasar de mi techo actual de 140 caracteres a unas vertiginosas 160 palabras… pfiu. Deseadme suerte.

Ah. 6tory también está en twitter.

Zen o El arte de escribir sin distracciones

Los que me conocen saben que me llaman mucho la atención los editores de texto minimalistas, distraction free. Creo que llegué a listar unos cuantos en algún blog de los varios que he ido sepultando. Éste que os voy a comentar me lo ha soplado G., que suele chivarme chuladas como ésta, y tiene un aspecto estupendo. Está alojado en http://chuta.org/zen/ y, como podéis ver, la interfaz no puede ser más limpia.

zen

Los propios Chuta y Sófocles, quienes han implementado esta web, aclaran que es una adaptación y traducción de Zenpen, una aplicación opensource de Tim Holman.

Se trata en principio de un editor online: puedes editar tus propios documentos directamente en http://chuta.org/zen/ y guardarlos en formato markdown, html o texto plano (una de las características que más me atrae es precisamente la posibilidad de exportar a markdown). Como cualquier editor distraction free que se precie, trae modo pantalla completa. También es posible invertir los colores de la interfaz para las personas que encuentran más cómodo leer y escribir en pantallas retroiluminadas sobre fondo negro.

Zen2

Y… ¡poco más! Como debe ser. Únicamente un contador de palabras que os confieso que no he logrado averiguar cómo funciona (a ver si alguno me ilumináis).

Ah, sí, otra característica bien útil. Si preferís escribir offline, en vuestro propio equipo, tan solo tenéis que descargaros Zenpen en vuestro equipo y descomprimirlo: lo abrís con vuestro navegador y funciona a la perfección sin necesidad de conectaros a ninguna web. En vuestro equipo o, ¿por qué no?, en un USB, en plan portable. O, si disponéis de un servidor, nada os impide clonar el proyecto: los requisitos son prácticamente cero, es puro html5, css y javascript. Tan sencillo como subir los archivos a tu servidor. Yo acabo de hacerlo en http://escribe.iulius.net (podéis usarlo, desde luego).

P.S.: Actualizo el tema del contador de palabras, sobre el que me ha iluminado Sófocles amablemente. A mis compinches escritores les va a encantar el detallito. Esta funcionalidad permite de un modo simple y gráfico marcarse un número de palabras objetivo (por ejemplo, escribir 1000 palabras). El avance se va mostrando en la barra de scroll del propio editor, en forma de línea azul (que pasa a verde cuando se ha alcanzado el objetivo):

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