Atrae visitas a tu blog: la solución definitiva

Y es que andaba preocupado porque tengo la impresión de que este blog no lo visita ni el tato. Así que he investigado sobre el tema. En profundidad. He leído todo lo legible sobre SEO y posicionamiento. He leído a los gurús del blogging y a los gurús de los gurús del blogging. He leído los muchicientos posts intitulados “10 maneras de atraer visitas a su blog”. Y he sacado mis propias conclusiones al respecto, el fruto de todo este sesudo conocimiento recién adquirido. Y os lo voy a contar, claro, ¿por qué no? Sí. La solución definitiva para atraer visitas a tu blog:

maneki-neko

Sitúese bien visible.

Slax en USB. Da tus primeros pasitos en linux

slax

Linux es genial. En serio. Lo utilizaría en exclusiva pero dependo aún de algunas aplicaciones que sólo existen para Windows o Apple (existen alternativas libres, si bien primero tendría que aprender a manejarlas con cierta soltura. Aichs, el tiempo…). El caso es que suele dar cierta aprensión acercarse a Linux: ¿particionar mi disco duro?, ¿modificar el arranque de mi equipo?, ¿no me cargaré nada?

Desde hace mucho tiempo existen los live-cd, CDs autoejecutables en el arranque del equipo que lanzan una distribución de Linux para que cualquiera pueda probarla sin necesidad de instalación previa. Y muchos son espléndidos como primer acercamiento.

Un pasito más allá viene siendo la posibilidad de instalar distribuciones de linux en un USB. En muchos casos estas instalaciones incorporan “persistencia”, es decir, conservarán los cambios que hagamos en cuanto a preferencias del sistema, configuración, personalización… Con un linux en USB podemos, usualmente, instalar nuevas aplicaciones, trabajar con archivos… podemos hacer no sé si casi todo pero sí mucho de lo que nos permite disponer de un linux instalado en nuestro disco duro. Y además podemos llevarlo cómodamente para usarlo en cualquier equipo que nos tropecemos por el camino.

¿Cómo hacerlo, cómo instalar una distro de linux en un USB? Existen aplicaciones dedicadas a esa tarea, capaces de instalar una gran diversidad de distribuciones en tu pendrive y hacerlo autoejecutable. Mi favorita es Linux Live USB Creator, pero de esto podemos hablar otro día. Lo que quiero comentaros un poco (muy poco porque el proceso es muy simple y está detallado ya aquí) es cómo instalar una minidistribución a la que tengo especial simpatía, Slax, en un USB.

Slax es una distribución linux creada por Tomas Matejicek que ocupa poco más de 200 megas y con un enfoque amigable, simple, portable y modular, basada en otra distribución, Slackware. Pero vamos a lo que vamos.

  • Coged vuestro USB, que bien puede ser un viejo USB sin mucha capacidad, y formateadlo (si lo hacéis desde Windows, escoged formato FAT).

  • Descargad Slax en el idioma de vuestra preferencia en formato .zip (no la imagen ISO: la imagen ISO es para fabricaros un CD autoejecutable) desde la página de descargas (hay opción de descargarlo para 32 y 64 bits. Si vais a usarlo en ordenadores modernos descargad la versión de 64 bits, pero bien podéis emplear Slax para dar vida a equipos vetustos, de hecho es una gran idea. Si queréis que funcione en ordenadores añosos descargad la versión de 32 bits —que funcionará también en equipos de última generación, si bien no aprovechará al máximo la potencia de estos—).

  • Descomprimid el archivo .zip en vuestro USB. Creará una carpeta de nombre “slax”.

  • Entrad en esa carpeta y en la subcarpeta /slax/boot/ y ejecutad el fichero bootinst.bat (es la aplicación que hará que el USB sea autoejecutable).

  • Nada más :) Simplemente reiniciad vuestro equipo con el USB puesto y dejad que arranque vuestro flamante Slax. Es necesario que en la bios del equipo esté configurada la opción de que detecte y arranque antes desde un USB que desde el disco duro, aunque es bastante habitual que éste sea el orden de arranque por defecto (CD, USB y disco duro por este orden de preferencia). La persistencia de la que hemos hablado antes y la interfaz gráfica (ya que linux puede ejecutarse sin interfaz gráfica) vienen activadas por defecto.

6tory, relatos de 160 palabras

Creo que no conocía ningún servicio web pensado específicamente para escritores de microrrelatos —quien dice microrrelatos también dice haikus, pequeños poemas, sonetos, recetas… cualquier microtexto (para más pormenores, véase ‘6tory, el manifiesto’)—. En este sentido, 6tory ha supuesto una sorpresa muy grata. Se trata de una aplicación pensada para compartir textos que en ningún caso podrán pasar de 160 palabras

6tory

El funcionamiento comparte modelo con las aplicaciones de microblogging: un timeline o cronología en la que vamos viendo nuestras entradas y las de las personas a las que seguimos (contactos). Incluso con la posibilidad de marcar favoritos y redifundir. Como novedad importante, la posibilidad de comentar los relatos ajenos y recibir comentarios en los propios. También un contador de las visitas a cada microrrelato. Ésta es mi cronología en 6tory ahora mismo:

Mi cronología en 6tory.com

Los relatos propios (y los que hayamos redifundido) quedan agrupados en una URL del tipo http://6tory.com/tunombredeusuario. Mis dos experimentos están disponibles, por ejemplo, en http://www.6tory.com/iulius

En la trastienda, un interfaz de edición muy sencillo (si bien admite, otro añadido a las aplicaciones de microblogging, gestión de etiquetas) desde el crear y editar nuestros microrrelatos y la posibilidad de edición de nuestro pequeño perfil.

6tory. Interfaz de edición

6tory, gestión de perfil

El aspecto general es bastante minimalista, centrado en la presentación correcta de los textos y en la legibilidad.

Sospecho que debe llevar poco tiempo en funcionamiento, pues ahora mismo lo que más parece hacerle falta es comunidad, usuarios.

Os confieso que llevo mucho tiempo sin escribir más que tweets, así que esta aplicación me motiva. Pasar de mi techo actual de 140 caracteres a unas vertiginosas 160 palabras… pfiu. Deseadme suerte.

Ah. 6tory también está en twitter.

Custom timelines en Twitter

Esto es reciente, de hará cosa de una semana, la posibilidad, de momento sólo para usuarios de TweetDeck (ver artículo en este blog), de crear custom timelines, timelines personalizados, a gusto del usuario. Es tan simple como crear un timeline, darle un título e ir arrastrando a él los tweets que va uno seleccionando, los tweets que desee añadir a ese timeline.

No voy a pormenorizar aquí los detalles de la creación y gestión, por lo demás muy simple, porque están recogidos en el propio blog de Twitter. También tenéis información en español aquí. Y los content curators han preparado un tutorial en vídeo (y yo voy y se lo afano con todo el morramen).

Lo que me ha llamado la atención del invento es, por una parte, el hecho de que cada cual pueda crear su propia (o propias) selección de tweets según el criterio que se le antoje. Y, sobre todo, que estos timelines son públicos y tienen una URL propia de modo que:

  • Pueden compartirse mediante enlaces. En el propio twitter o en cualquier sitio. Por ejemplo, éste es el timeline ‘Popular songs’ de @twittermusic.
  • Otros usuarios (de momento otros usuarios de TweetDeck) pueden añadir ese timeline a su consola como una columna más. De algún modo, ‘suscribirse’ a ese timeline (espero que esto resulte más sencillo y no sea exclusivo de TweetDeck próximamente).
  • Puedes embeber tu timeline en una web. En realidad cualquiera puede embeber cualquier custom timeline en una web.

¿Para qué usarlo? Bueno, el límite es nuestra imaginación. ¿Por qué no para antologar microrrelatos de twitter, por ejemplo? ¿Un timeline de tweets que creas relevantes sobre tu pueblo? ¿Un timeline con las mejores fotografías que veas publicadas vía twitter?

Para probar el ‘cacharro’ yo he creado mi Creatividiario, con recursos y novedades de interés para creadores de todo tipo que voy recopilando de mi timeline.

Creatividiario

Y lo he embebido en una web, en http://creatividiario.iulius.net. Espero que os guste.

Flattr, microdonaciones para creadores de contenidos en la web

Me gustan los sistemas de micropagos y microdonaciones. Ojalá los usáramos más. Creo que posibilitan una web… mejor: más justa con los creadores de contenidos libres, más sostenible para éstos sin tener que recurrir a sistemas de financiación que enturbian su trabajo (publicidad, patrocinios…).

El micromecenazgo (crowdfunding) se ha convertido en una alternativa real (de hecho, en muchos campos, podríamos hablar de un auténtico boom) a la financiación tradicional para proyectos de cierta envergadura. Pero ¿y para los contenidos “de a diario”, para los blogueros o articulistas, para los twiteros, para los fotógrafos que van subiendo sus imágenes a la web y poniéndolas a disposición de la comunidad, para tantos podcasters, músicos, creadores de vídeo…? ¿Son viables, sostenibles, estas actividades en Internet para los creadores de contenidos? Probablemente no, al menos en cuanto a contenidos abiertos, de libre acceso. O para creadores que huyen de la intrusión publicitaria grosera. Los creadores de este tipo de contenidos, que muchos de nosotros disfrutamos tanto, normalmente tienen que asumir que no recibirán ningún tipo de contraprestación económica por su tarea. Y lo habitual es que además su trabajo, por pequeño que sea, comporte gastos (gastos pecuniarios, de alojamiento, mantenimiento, dominio… más allá del coste en tiempo y dedicación).

Servicios como Paypal vienen facilitando la gestión de pequeñas transacciones y donaciones a través de la web. De hecho viene siendo usual encontrar botones de paypal en las webs de los pequeños creadores de contenidos. Pero aplicaciones como Flattr ponen aún más sencillas las cosas para quienes están dispuestos a compensar a los autores que, día a día, les nutren de contenidos útiles o de su gusto.

flattr

No voy a entrar a fondo en el funcionamiento de Flattr, ya que es un servicio que, a pesar de que en España apenas se emplea, viene funcionando desde hace ya bastante tiempo y ha sido muy bien explicado y argumentado por Ignacio Muñiz Ocejo.

Muy someramente, Flattr nos permite asignar una cantidad mensual que queremos dedicar a microdonaciones para creadores de contenidos web. Esta cantidad se dividirá entre todos los creadores que escojamos (bien pulsando el botón “Flattr this” en las webs/blogs que disponen de él, bien instalándonos una extensión en el navegador, o bien conectando a Flattr servicios que ya empleemos, como twitter, soundcloud, flickr, vimeo, etc. de modo que “flattremos” automáticamente cada vez que hacemos fav a algún contenido en estas aplicaciones). Cada mes, pues, la cantidad que decidamos se repartirá entre los creadores que decidamos (en realidad el 90% de la cantidad, el 10% restante es para Flattr).

Es simple: pongamos que he decidido que mi cuota mensual sea de 3 euros (y he aportado al menos esos fondos a flattr, claro). Durante ese mes he encontrado diez contenidos, contenidos de cualquier tipo, que me han sido útiles en mi actividad o que me han hecho disfrutar, y los he “flattreado”. Cada uno de estos creadores recibirá al finalizar ese periodo una compensación de 30 céntimos (menos el 10%, recordemos, aparte de las comisiones que pueda comportar el sistema de pago que hayamos vinculado a flattr: paypal, tarjeta…).

La verdad es que creo que sobran los motivos para justificar las microdonaciones a creadores de contenidos. Quizá la cuestión es, más bien, si tienen algún viso de funcionar estos sistemas en este país :/

P.S.: Añado este vídeo sobre Flattr, que es también muy sencillo